Italia sigue con problemas graves en su fútbol. Ya no por haberse perdido su tercer Mundial consecutivo -en 2030 se cumplirán 16 años desde la última vez que la 'Azzurra' pisó un torneo orbital-. También es que su banquillo resulta una patata caliente difícil de atajar. Leonardo y Paolo Maldini, recientemente incorporados a la dirección deportiva de la selección, siguen en la búsqueda del nombre que les haga volver a soñar. Y lo tienen en Pep Guardiola.