El VAR vuelve a situarse en el centro de la polémica en Inglaterra. Cada decisión revisada por el videoarbitraje parece despertar nuevas críticas, mientras los aficionados cuestionan cómo afecta al ritmo del juego y a la emoción de los goles. La discusión sobre su impacto no deja indiferente a nadie: lo que para algunos representa justicia deportiva, para otros altera la espontaneidad y la pasión del fútbol.